Falta mayor oferta de modos de pago

NOVEDADES.

27.dic.2011

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Varios fueron los que, a fines de noviembre, contuvieron la respiración en las coquetas oficinas de Google en Puerto Madero. Nada menos que uno de los pilares de de Internet se había caído. ¿La razón? Una pequeña hendidura en la alfombra. ¿El "pilar"? Vinton Cerf, uno de los dos padres de la red de redes y hoy vicepresidente de Google, que estaba de visita en Buenos Aires para dar una serie de charlas en universidades locales pero que, por culpa de la alfombra, tuvo que soportar una contacto más directo con el suelo argentino. "Sólo logré pensar, Internet se cayó", recuerda un testigo. Sin embargo, al poco tiempo, Cerf se prestaba tan bien humorado como es su costumbre a una charla exclusiva con Infotechnology.com. ¿Qué tendencias de Internet percibe como obligatorias a futuro, en la Argentina? Entre las obvias están el cloud, cuya mayor fortaleza es el potencial de ventajas económicas: es una herramienta que ofrece un ahorro increíble comparado con las tradicionales en cuanto a la distribución de servicios y herramientas. La movilidad es una tendencia obvia. En ese sentido, la tasa de 1.4 celulares por persona y de una penetración del 60%, en cuanto al uso de Internet -más que algunos países de Asia-, permiten pensar en que las funcionalidades del cloud pueden ser realmente aprovechadas. ¿Qué elementos faltan para aprovechar tal oportunidad? El principal se refiere al segmento del e-commerce. En este sentido, lo que falta es una mayor oferta de modos pago. Es evidente que falta un volumen de crédito importante. Gran parte de las operaciones se realizan en efectivo. Claro que se entiende, considerando lo ciclos que debió vivir este país, entre crisis, tiempos de hiperinflación, inflación alta, entre otros. Pero, mientras eso no cambie, partes del e-commerce no podrán desplegar todo su potencial en la Argentina. El tema es que el crédito se basa en la confianza y la seguridad de que esa confianza será honrada y compensada a futuro. Y eso requiere tener mecanismos o garantías que permita reclamos legales si alguna de las partes no cumple con lo acordado. ¿Con los casos de potenciales ciberguerras generadas este año, cuán preocupado está de que el tema de seguridad termine siendo incontrolable? Antes que nada, me pongo muy nervioso cuando escucho términos como "ciberguerra", "ciberataques" o similares. La razón es que este tipo de términos induce a pensar en modelos que probablemente no sean aplicables a lo que está ocurriendo. ¿Por qué? Porque en entorno bélico o de guerra, normalmente uno tienen un objetivo muy claro y definido. Uno tiene una clara racionalidad, una atribución definida sobre por qué y a quién atacar. En el mundo de Internet, la atribución, es mucho más difícil. Piense en los ataques via botnets (N.d.R.: ataques que se arman en base a redes de computadoras infectadas y manipuladas). Estos se lanzan de varios miles de equipos privados, cuyos dueños no sólo ni saben que sus equipos son teledirigidos sino que pueden también estar en una jurisdicción o un país diferente. Eso puede generar una respuesta del país afectado. O sea, que usted terminaría gatillando una reacción en cadena. ¿Cuál sería la solución? Para empezar, las acciones de respuesta deben ser mesuradas y en pasos. Primero habrá que saber averiguar de dónde provino el problema, saber si fue malintencionado o un software mal configurado. Recién luego, se puede contemplar una respuesta. La mesura debe ser máxima, ya que muchos pueden llegar a contemplar respuestas desmedidas. Por ejemplo, que un actor se sienta "atacado" por un agente informático e invoque su derecho a defenderse y lo haga armas tradicionales. No se olvide cuán fácil es hoy armar una agresión informático y atribuírsela a otro. ¿O sea, lo que usted dice es que se debe espera a ser atacado para después actuar? Eso no es del todo correcto. Una instancia previa y muy útil es el uso de información de inteligencia. Se puede ser mucho más proactivo que reactivo. Y por eso, es tan valioso en invertir en capacidades informáticas forenses. ¿Cómo evalúa el estado de transición del IPv4 al IPv6? Si bien estamos trabajando mucho, todo es demasiado lento. ¿En qué sentido? En el que uno todavía debe buscar y encontrar en todo su software cada porción de código que identifica todavía a una dirección de IP por ser de 32 bits y "convencerla" de que pueden ser también 128. Tuvimos que revisar cada parte de nuestros códigos para que pueda soportar, simultáneamente, IPv6 y IPv4. Uno de los tópicos que está cobrando fuerza es la perspectiva de Big Data. ¿Cómo cree que cambiará el uso de Internet, en los próximos años? Efectivamente, Big Data es una oportunidad increíble. No sé si cambiará el uso de Internet. Pero, definitivamente, generará necesidades para su uso. Por ejemplo, cuando uno mueve grandes bases de datos, usted necesitará más ancho de banda para hacerlo. Y ahí entra nuevamente la oportunidad del cloud, que es justamente lo que nos permitió hacer este tipo de cosas. ¿La comunicación entre nubes sigue siendo un problema? Efectivamente y con eso estamos en el mismo estadió que en 1973. Usted y yo podemos interactuar con cada una de ellas, pero, si yo quiero encargarle a la nube de Amazon "por favor, envíe esta información a la nube de Google", el sistema no sabría como hacerlo. Aún no tenemos los estándares para hacerlo. Pero espero que pronto aparezcan dos versiones jóvenes de Vinton Cerf y Bob Kahn (ríe), que logren generar una Intercloud. FUENTE: El Cronista LINK: http://www.cronista.com/contenidos/2011/12/27/noticia_0012.html