La demanda no es un problema para el comercio electrónico

NOVEDADES.

14.jul.2015

PUBLICADO EN: eCommerce, Noticias

El número uno de la cámara sectorial comparte por qué cree que las ventas online aún no alcanzaron su techo en la Argentina. Las perspectivas para este año año. 
Por Flavio Cannilla Colaboró Juan Landa
EDICIÓN IMPRESA IT BUSINESS 14.07.15  

A pesar del estancamiento en la economía, e-commerce sigue creciendo en el país. Así lo demuestra el informe anual de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) que da cuenta de un alza del 61,7% en la actividad en 2014.

Gustavo Sambucetti, presidente de la entidad, analiza el por qué. "El e-commerce representa el 1,6% del comercio minorista. Tiene todo para crecer. Este año estimamos crecer cerca del 50%. Va a estar más dado por el desarrollo de la oferta y los servicios complementarios que por la demanda que, de algún modo, ya está incorporada en los hábitos".

- La demanda no es el problema...
Exacto. Hoy, la demanda es uno de los impulsores de este crecimiento.
- ¿Qué debería generarse desde los bancos para que el impulso sea mayor?
Un motor impulsó el crecimiento del negocio en general y del online en particular: los descuentos y cuotas. Hoy, el costo de las tasas limitó la cantidad de propuestas y hace que algunos retailers estén ofreciendo menos cuotas y, de algún modo, restringiendo el alza. El costo de operar con los medios de pagos es alto para el retailer, ya sea costo operativo y de financiación.
- ¿Cuánto más alto están en estos costos en la Argentina que a nivel regional?
Frente a Brasil, llega a duplicarse el costo de operar con tarjetas de crédito de bancos.
- ¿Qué modelos lideran la innovación del e-commerce en el país?
Los market places lideran la innovación. Además de MercadoLibre, hay jugadores como Lineo, Alamaula y OLX que, con los clasificados, hacen crecer el negocio y redefinen los canales de comercialización. Otra pata transversal es el mobile: entre el 30% y 35% del tráfico de los sitios viene por móviles. En los que tienen soluciones móviles implementadas (el 32 % de las empresas según la CACE), el 11 % de la venta ya viene por esta vía. En el último Hotsale, la navegación por móvil representó el 41%.
- La falta de conexión a bandas anchas rápidas, ¿es un freno?
A medida que el 4G vaya creciendo, va a facilitar mucho más. Pero las estadísticas dicen que el 65% de la navegación se hace desde la casa y con wifi, aun cuando lo hagas de un móvil. Nunca sabés si es el huevo o la gallina. A medida que aumente la conectividad, van a crecer las posibilidades de ofrecer más productos. Del estudio de la CACE, surge que el móvil es la pantalla a la cual estamos más horas expuestos, con 3,5 horas por día. Solo le gana la tevé a la hora de la cena. Es un nuevo paradigma que hay que entender y adoptar porque la demanda ya está allí y el hábito ya se generó.
- En la Argentina, que tiene una tracción de consumo de 0 y 1,5% de crecimiento anual, el consumo del ecommerce crece al 50%. ¿Cómo se explica esto?
El e-commerce es el 1,6 % del comercio y hay un cambio de hábito. Va a seguir creciendo por los próximos años, independientemente de la situación económica general. En el caso de los bienes como tecnología e indumentaria, genera una mayor propuesta porque podés estar en cualquier lugar teniendo acceso a un surtido casi ilimitado como comprador. Y como vendedor podés llegar a múltiples puntos de venta.
- ¿Qué sectores no lo aprovechan hoy en la Argentina?
Los que requieran menos traslado físico son los que más ventajas tienen. Alimentos es un sector que va a crecer fuerte. Pero en el comercio en general se va a transformar el canal, los productores van a llegar de manera más directa o los intermediarios van a tener que reinventarse para agregar valor ante la presencia de este canal. En EE.UU., el sector de insumos de oficinas tiene una participación del 40%. Acá hay cierto grado de atomización. Lo que tenga que ver con compra recurrente y donde la marca ya esté definida va a tener a un proceso automático de reabastecimiento que Internet permite.

Fuente: El Cronista